Ingenio y desesperación: Cubanos fabrican "petrogasolina" casera con plástico ante la extrema escasez de combustible
Un video viral en TikTok muestra una peligrosa mini-refinería artesanal, reflejo de la crisis energética que asfixia a la isla.
La crisis de combustible en Cuba ha alcanzado niveles insospechados, empujando a los ciudadanos a límites de creatividad sumamente peligrosos. Recientemente, un video viral ha encendido las alarmas al mostrar una mini-refinería casera creada de forma artesanal con el objetivo de extraer combustible a partir de plástico y petróleo crudo.
El material, publicado en la plataforma TikTok el pasado 13 de mayo por el usuario @rafaeltorres1194, muestra en detalle un sistema improvisado que sus creadores han bautizado como “petrogasolina” o “nafta”. El invento surge en medio de la peor escasez de combustible que ha azotado a la isla en años, donde conseguir un litro de gasolina para el día a día se ha convertido en una odisea casi imposible.
El peligro detrás del invento artesanal
Aunque la iniciativa ha generado asombro y aplausos en las redes sociales por la conocida "inventiva" del cubano ante la escasez, diversos expertos advierten sobre el riesgo extremo que conlleva este procedimiento. Trabajar con vapores altamente inflamables, temperaturas elevadas y recipientes sin ningún tipo de control técnico ni medidas de seguridad es una receta para el desastre. Las consecuencias de estas prácticas pueden ir desde graves intoxicaciones por gases nocivos hasta incendios devastadores o explosiones mortales en zonas residenciales.
Un reflejo de la desesperación y el colapso estatal
Más allá de ser una simple curiosidad de internet, este suceso es el vivo reflejo de la profunda desesperación que viven los cubanos. Con precios prohibitivos en el mercado informal, colas de días enteros frente a las gasolineras y la total incapacidad del régimen para garantizar algo tan básico como el suministro de energía, el ciudadano de a pie se ve obligado a arriesgar su vida para poder moverse, trabajar y asegurar el sustento diario.
La situación es tan crítica que el propio gobernante Miguel Díaz-Canel tuvo que admitir públicamente el pasado mes de abril que Cuba carecía de combustible “para casi todo”. Ante la parálisis del país y la falta de soluciones reales por parte del Estado, los cubanos siguen buscando salidas desesperadas, demostrando que el límite de la supervivencia en la isla se redefine cada día entre el peligro y la necesidad.
