¡Crisis sin freno! Matanzas colapsa tras apagón récord de 55 horas en el barrio Los Mangos
La periodista Yirmara Torres denuncia el colapso energético que mantiene a los matanceros en una constante lucha por la supervivencia.
La crisis energética en Cuba continúa rompiendo récords históricos y sumiendo a la población en la desesperación absoluta. En esta ocasión, el foco de la indignación se sitúa en la provincia de Matanzas. La reconocida periodista cubana Yirmara Torres Hernández alzó su voz en las redes sociales para denunciar que el popular barrio de Los Mangos permaneció la alarmante cifra de 55 horas consecutivas sin servicio eléctrico, evidenciando el colapso del sistema en la región.
"¿Quién da más?": La ironía ante el sufrimiento
En un primer momento, Torres Hernández había reportado 46 horas de apagón ininterrumpido. Sin embargo, ante la falta de respuestas y la prolongación del corte, se vio obligada a actualizar la cifra con una fuerte dosis de ironía: "¿Quién da más?", cuestionó de manera sarcástica en su perfil. Esta publicación desató de inmediato una ola de comentarios de decenas de ciudadanos que aseguran estar enfrentando situaciones similares o incluso peores en sus respectivas localidades, convirtiendo el espacio digital en un mural de desahogo colectivo.
Un historial de apagones extremos y escasez colateral
Lo ocurrido en Los Mangos no es un hecho aislado. Matanzas ya venía registrando cortes de 24, 26 y hasta 32 horas seguidas, interrumpidos apenas por breves "alumbrones" de servicio de dos o tres horas. La situación es aún más crítica en ciertos edificios multifamiliares de la provincia, donde los vecinos han reportado más de 100 horas acumuladas sin electricidad. Para colmo de males, la falta de energía paraliza por completo los sistemas de bombeo, dejando a comunidades enteras sufriendo simultáneamente por la falta de agua potable.
El Sistema Eléctrico Nacional, trabajando al límite
Los pronósticos oficiales no ofrecen ninguna esperanza a corto plazo. Para este 8 de junio, la Unión Eléctrica (UNE) proyectó una afectación masiva de 2,045 megavatios (MW) durante el horario de mayor consumo. Con una disponibilidad que se encuentra críticamente por debajo de la demanda nacional, la falta de combustible y las constantes averías en las obsoletas centrales termoeléctricas mantienen al sistema trabajando al límite de sus capacidades.
De la emergencia a la supervivencia diaria
Más allá de los tecnicismos de la UNE, el verdadero impacto se mide en el día a día de las familias cubanas. Estos apagones prolongados destruyen de manera directa la calidad de vida: los pocos alimentos disponibles se pudren por falta de refrigeración, el descanso nocturno se vuelve imposible debido al calor y los mosquitos, y la salud emocional de la población se deteriora a pasos agigantados. Lo que en su momento fue presentado como una coyuntura temporal, hoy se ha consolidado como una desgastante rutina de supervivencia diaria.
