Otro duro golpe al turismo en Cuba: La cadena turca ATG Hotels abandona repentinamente la isla
La hotelera cancela de inmediato todos sus contratos de gestión y venta, sumándose al éxodo de empresas extranjeras que huyen de la crisis sistémica del país.
La crisis del turismo en Cuba continúa cobrando víctimas en el sector empresarial internacional. En un anuncio que ha sacudido al mercado turístico, la cadena turca ATG Hotels ha confirmado el cese inmediato de todas sus operaciones, contratos de gestión y comercialización en la isla, convirtiéndose en otra firma internacional que decide retirar sus inversiones del territorio cubano.
Cancelación inmediata de reservas y operaciones
La drástica decisión fue comunicada de manera oficial a través de notificaciones vinculadas al complejo Selectum Family Resort Varadero y mediante una carta formal enviada a agencias de viajes y turoperadores socios. Según el aviso emitido, desde el pasado 4 de junio quedaron canceladas de forma definitiva todas las reservas gestionadas por ATG para las próximas temporadas, lo que representa un duro revés para la planificación turística de la isla.
Un paso fugaz por el mercado cubano
ATG Hotels, que forma parte del gigante turístico global Anex Tour, había iniciado sus operaciones en Cuba en el año 2023. Durante su breve estancia, la compañía administraba importantes instalaciones en polos turísticos clave como Varadero y Cayo Santa María, y se encontraba involucrada en el desarrollo de un proyecto hotelero en La Habana. Su salida deja un vacío complejo de llenar en la captación de clientes de mercados emergentes.
Las razones detrás del éxodo hotelero
La retirada de esta cadena turca no es un hecho aislado, sino el reflejo de una problemática estructural más profunda. Fuentes del sector confirman a Omarito Informa que este abandono se suma al de otras marcas internacionales asfixiadas por la baja ocupación de los hoteles, el desplome general del turismo hacia Cuba y la presión constante de las sanciones de Estados Unidos.
Asimismo, los estrechos vínculos de la gran mayoría de las instalaciones turísticas con Gaviota y el conglomerado militar GAESA —estructuras que controlan el poder económico del régimen cubano— continúan generando un entorno de alto riesgo financiero y reputacional para los inversionistas extranjeros, quienes prefieren desviar sus capitales hacia destinos más estables y rentables en la región del Caribe.
