Meliá Hotels International rompe lazos con 15 hoteles en Cuba tras décadas de presencia
La cadena española anuncia su salida estratégica ante el complejo escenario económico y político que atraviesa la isla
Omarito Informa — En un movimiento que sacude los cimientos del sector turístico cubano, la cadena española Meliá Hotels International anunció este miércoles 3 de junio de 2026 su decisión de dejar de gestionar, comercializar y emplear sus marcas en 15 hoteles ubicados en territorio cubano. Esta retirada marca un punto de inflexión para una de las compañías que, históricamente, había sido el socio más estrecho del régimen en la industria del ocio.
Un contexto de presión y crisis
La comunicación oficial fue emitida a través de su filial portuguesa, Ilha Bela. La medida se produce en un momento de creciente tensión, marcada por el deterioro del panorama económico, jurídico y geopolítico que actualmente afecta a Cuba. Un factor determinante ha sido el aumento de la presión de la administración Trump, enfocada en restringir los negocios vinculados a GAESA, el poderoso conglomerado militar que controla gran parte de la infraestructura turística del país.
La salida de Meliá no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una acumulación de factores negativos: la caída sostenida del turismo, los recurrentes apagones que afectan la calidad del servicio, la escasez crítica de suministros básicos y el riesgo latente de enfrentar sanciones internacionales por operar con entidades sancionadas.
Hoteles afectados y el impacto en el sector
La lista de las instalaciones que dejarán de operar bajo el sello de la multinacional española es extensa e incluye algunas de las propiedades más emblemáticas en los principales polos turísticos. Entre los hoteles afectados destacan:
- Gran Hotel Bristol Habana Vieja
- Meliá Las Dunas
- Meliá Cayo Santa María
- Paradisus Varadero
- Paradisus Río de Oro
- Sol Cayo Santa María
- Sol Varadero Beach
Además de los mencionados, otros complejos en zonas clave de la isla verán interrumpida su gestión por parte de la cadena europea. Esta desinversión representa un golpe directo a la imagen del turismo cubano, que pierde a uno de sus aliados más antiguos y experimentados. Meliá, presente en la isla desde 1990, había logrado navegar durante décadas en el complejo mercado cubano, pero la actual inestabilidad ha terminado por forzar una retirada que muchos analistas califican como una señal de alarma para otros inversores extranjeros en el sector.
