Españoles en Cuba atrapados en el "corralito" financiero: Las trabas de la dictadura para cobrar las ayudas de España
La grave crisis económica y la asfixiante falta de divisas en el sistema bancario de Cuba están golpeando directamente a uno de los sectores más vulnerables de la población: los miles de ciudadanos con nacionalidad española residentes en la isla. Estas personas, en su mayoría ancianos y jubilados, enfrentan serios obstáculos para cobrar las ayudas humanitarias y de subsistencia enviadas por el Gobierno de España y por diversas comunidades autónomas como Galicia, Asturias y Canarias.
Según reportes de la agencia EFE, el problema fundamental no radica en el envío de los fondos desde la península ibérica, los cuales llegan puntualmente al sistema financiero de la isla. El verdadero calvario comienza cuando los beneficiarios intentan retirar su dinero. Los bancos cubanos, controlados por el régimen, están impidiendo el cobro íntegro en efectivo de estas divisas, obligando a los usuarios a aceptar una parte importante de sus fondos en la polémica tarjeta Clásica, una tarjeta prepago en dólares que solo puede ser utilizada en la red de tiendas estatales y que no permite la extracción de efectivo.
Esta medida representa un golpe demoledor para miles de familias que dependen exclusivamente de esta asistencia para sobrevivir en un país devastado por la inflación, la escasez extrema de alimentos y medicinas, la dolarización informal y el colapso de los servicios básicos.
La "tarjeta Clásica": El mecanismo de GAESA para quedarse con los euros
La tarjeta Clásica fue lanzada en 2024 por una entidad financiera bajo el control de GAESA, el gigantesco conglomerado empresarial en manos de la cúpula militar cubana. Aunque el discurso oficial del régimen la promueve como una herramienta moderna para facilitar los pagos en divisas, en la práctica se ha convertido en una trampa de liquidez.
Al obligar a los beneficiarios a recibir su dinero en esta tarjeta, el Estado cubano retiene las divisas físicas (euros) en sus arcas y entrega a cambio un saldo digital que solo puede gastarse dentro de sus propias tiendas dolarizadas. Para los ancianos españoles en Cuba, esto es una tragedia cotidiana: con una tarjeta Clásica no se puede pagar el transporte privado, ni comprar medicamentos en el mercado informal, ni adquirir alimentos frescos en los agromercados, espacios donde el efectivo en pesos cubanos o divisas físicas es el único medio de pago aceptado.
El calvario de Raúl Viso: Tres meses de humillaciones por 360 euros
El caso de Raúl Viso Zurita, un cubano-español de 78 años, ilustra a la perfección el drama de miles de sus compatriotas. Viso, quien recibe una ayuda anual de aproximadamente 360 euros por parte de la Xunta de Galicia, inició los trámites para cobrar su dinero en diciembre de 2025.
Al presentarse en su sucursal del Banco Popular de Ahorro (BPA), los funcionarios le informaron que, debido a la "falta de disponibilidad financiera", debía aceptar al menos la mitad de su ayuda en la tarjeta Clásica. Ante la escasez de transporte y el elevado costo de viajar los 10 kilómetros que separan su hogar del banco, el anciano aceptó el trato para evitar más viajes en vano. Sin embargo, ni siquiera la mitad en efectivo le fue entregada de inmediato: el banco le pidió "esperar" porque no tenían billetes físicos disponibles.
Tras tres meses de gestiones infructuosas, quejas y una denuncia pública que logró visibilidad en el periódico oficialista Juventud Rebelde, el banco finalmente lo citó para entregarle el dinero en efectivo que le correspondía por derecho. Una victoria amarga que requirió de un desgaste físico y emocional inaceptable para una persona de la tercera edad.
Asturias y Galicia: Cientos de miles de euros en la mira del control estatal
La situación de vulnerabilidad afecta a una comunidad enorme. En Cuba residen actualmente más de 167,000 personas con nacionalidad española, y miles de ellas califican para programas de asistencia. Solo el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España destinó en 2025 más de 400,000 euros en ayudas extraordinarias y subvenciones para ciudadanos españoles y asociaciones de apoyo en la isla.
Por su parte, el Gobierno del Principado de Asturias envió en mayo de 2025 una delegación de funcionarios a La Habana y Villa Clara para evaluar la situación. Durante esta visita, se recogieron alrededor de 520 solicitudes de ayuda para el período 2026. Las ayudas asturianas correspondientes a 2025 comenzaron a pagarse con montos de entre 250 y 350 euros por persona, sumando un total aproximado de 156,000 euros.
Lamentablemente, todo este flujo de dinero enviado por Asturias se canaliza a través del Banco Popular de Ahorro de Cuba, lo que significa que la inmensa mayoría de estos fondos termina convertida en saldo digital de la tarjeta Clásica, beneficiando directamente a las arcas de los militares y limitando el poder adquisitivo real de los beneficiarios.
Canarias cambia de estrategia: Alimentos directos en lugar de transferencias
Ante la evidencia de que el sistema bancario cubano "secuestra" las divisas de los ciudadanos, el Gobierno de Canarias —comunidad autónoma de donde proviene más del 40% de los españoles en Cuba, con una presencia de más de 70,000 personas— ha optado por una estrategia diferente.
Según reportes de Diario de Cuba, las autoridades canarias han decidido enviar paquetes institucionales de comida y productos de primera necesidad directamente a sus descendientes y residentes en la isla. Esta medida busca sortear los obstáculos del corralito bancario cubano y garantizar que la ayuda llegue de manera material e inmediata a las manos de quienes más lo necesitan, sin intermediarios estatales que saquen provecho financiero de la asistencia humanitaria.
La diplomacia española reconoce la crisis pero mantendrá el apoyo
La propia Consejería de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social de la Embajada de España en Cuba ha tenido que admitir la existencia de estas graves trabas. Consolación Rodríguez Alba, consejera del área, declaró a la agencia EFE que la oficina diplomática está plenamente consciente de las dificultades para el cobro de las ayudas en efectivo, atribuyendo la situación a las "circunstancias especialmente ingratas" que atraviesa la economía cubana.
A pesar de los atropellos del sistema bancario local, la diplomática aseguró que España no planea reducir ni suspender estas partidas presupuestarias, reafirmando el compromiso de Madrid con la protección de su comunidad en el exterior. No obstante, la frustración entre los beneficiarios sigue en aumento: el dinero sale de España con el propósito de aliviar la miseria, pero al tocar suelo cubano, el régimen castrista lo convierte en un mecanismo de control y captación de divisas para su propio beneficio.